10.10.13

Uno





Una mañana despiertas con la misma pregunta flotando en tu cabeza - ¿Que será de La Cata? - Y haces viajes largos al pasado, te sumerges en la memoria y naufragas a voluntad en los buenos recuerdos.
¿Qué será de La Cata? Se preguntaba Bruno, como tantas otras mañanas, desde hace ya casi diez años, nunca se despidió de él, nunca supo exactamente a donde fue, nunca dejo una carta, alguna razón o la certeza de volver.
La conoció un verano, el mejor verano. Aún recuerda las tardes andando juntos, riendo desentonadamente y desentonando con el mundo...


1 comentario:

Mariela García dijo...

awwwwww esas veces en que uno recuerda a alguien que se fue sin dejar rastros... conozco ese sentimiento!